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El ideal de la política

Nació en 1987 en la Ciudad de México. Es Lic. En Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM. A pesar de su corta edad cuenta con una larga trayectoria y amplia experiencia.

A los 19 años se integró en el área de Comunicación Social en la H. Cámara de Diputados; posteriormente se integró como asesora en la Secretaría de Turismo del D.F. a sus 21 años regresó a la Cámara de Diputados como asesora parlamentaria, poco tiempo después fue la candidata más joven de México, compitiendo por la diputación del distrito XVIII local del Estado de México.

A sus 22 años, formó la Asociación Civil “Evolución Joven” la cual preside hasta la fecha. En el 2011 fue reconocida como la líder juvenil más importante del Estado de México y una de las más influyentes de la República Mexicana.

Actualmente se reconoce profundamente enamorada de la luz, el camino, la verdad y la vida totalmente al servicio del Señor, viviendo un proceso de crecimiento y aprendizaje espiritual, estudiando la palabra, documentos doctrinales y los escritos de la sierva de Dios Luisa Picarretta, en intención de vivir en Divina Voluntad.

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58:39 min
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Última modificación: Jueves, 25 Junio 2015 20:37
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Lectura

19 de Abril

 

Cuando entre nosotros nos unimos con un amor sincero y generoso, estamos reflejando el Misterio del Espíritu Santo, que es al Amor que une al Padre y al Hijo. Recordemos que, cuando nos queremos entre nosotros, estamos haciendo una profunda experiencia de lo que es el Espíritu Santo:

 

"El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado" (Romanos 5,5).

 

Pero eso se realiza cuando nos amamos de verdad, respetando la diversidad, aceptando que los demás sean diferentes. Compartimos con ellos toda nuestra vida, pero no les exigimos que sean todos iguales.

 

Esa unidad en la diversidad es un reflejo del Espíritu Santo, porque él une al Padre y al Hijo, que son distintas Personas, pero que comparten todo lo que son en un amor infinito.

 

Cuando vivimos unidos en el amor, respetándonos y valorándonos, estamos reflejando ese Misterio infinito de las tres Personas divinas. 

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